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miércoles, 7 de julio de 2010

490 AÑOS DE LA BATALLA DE OTUMBA, 186 AÑOS DE LA MUERTE DE DON VICENTE JIMÉNEZ, 81 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE FERNANDO CELADA, 2º SMA UNESCO



7 DE JULIO
1520. Batalla de Otumba. Derrotadas las huestes de Hernán Cortés el día 30 de junio por las fuerzas mexicas de la Gran Tenochtitlan, emprendieron su penoso viaje hacia Tlaxcala para refugiarse allá y reponerse junto con sus aliados de ese reino, pero al llegar a los llanos de Otumba, un ejército mexica les sale al paso. Al defenderse los españoles, logran llegar hasta el jefe azteca o cihualcóatl, a quien logran matar y despojar de su estandarte. Al tomarlo Cortés, los guerreros mexicas dejan de combatir y se retiran dándoles paso franco.

1817. Las fuerzas insurgentes de don Francisco Javier Mina atacan la fortificada hacienda del Jaral, Guanajuato, donde el riquísimo coronel realista de apellido Moncada tenía incalculables riquezas que sostenían al gobierno español. Mina logra ocupar la hacienda y se apodera de víveres, armas y algunos miles de pesos que Moncada dejara enterrados al huir.

1894. Muere en Tixtla, Guerrero, donde naciera en 1818, el valiente general liberal don Vicente Jiménez, quien se iniciara en la milicia en 1841 en el 'Batallón Bravos'; en 1846 fue sargento a las órdenes del general Nicolás Bravo. Con el general Juan N. Álvarez hizo la defensa del valle de México durante la invasión norteamericana de 1847, combatiendo en Churubusco y la garita de Peralvillo. En el año de 1854, como comandante del batallón, participó en la defensa del Plan de Ayutla. En 1857, ya como general, hace promulgar en su Estado las Leyes de Reforma. En 1857 hizo jurar la Constitución de ese año en Chilapa, Guerrero, misma que defendió con las armas en la mano durante la Guerra de Reforma o 'de los Tres Años'. En 1865 se puso a disposición del general Porfirio Díaz con una columna de las tres armas para combatir a los invasores franceses y los imperialistas de Maximiliano en la campaña de Oriente. En 1866 ataca a los imperialistas y les toma Iguala y Toluca. Después marcha hacia Querétaro en 1867 y participa también en el sitio puesto a Maximiliano. Vencido éste, acompaña al general Porfirio Díaz en el sitio de la ciudad de México, puesto a las últimas fuerzas imperialistas de Leonargo Márquez. Seguidor de Díaz, se afilia al Plan de la Noria y se opone a la reelección de don Benito Juárez; más tarde sigue a Díaz y se afilia al Plan de Tuxtepec y va en contra de la reelección de don Sebastián Lerdo de Tejada. El general Jiménez fue gobernador de su Estado en cuatro ocasiones.

1929. Muere en la ciudad de México, el ilustre poeta, dramaturgo y periodista Fernando Celada, quien naciera en 1872 en Xochimilco, Distrito Federal. Celada, como persistente luchador a favor del proletariado, ejerció el periodismo toda su vida y fue bautizado como 'El Cantor del Proletariado'. Colaboró en los periódicos Jalisco Nuevo, Bandera Roja, Redención y otros. Por sus ideas fue objeto de persecuciones. En la poesía escribió varios libros: Cantos épicos a Juárez, Martillos y yunquez, Bronces, Himnos de los martillos, Para los obreros de la República y otros. El pueblo lo recuerda por su afamada poesía romántica: "La caída de las hojas".
La caida de las hojas

Cayó como una rosa en mar revuelto...
Y desde entonces a llevar no he vuelto
a su sepulcro lágrimas ni amores.
Es que el ingrato corazón olvida,
cuando está en los deleites de la vida,
que los sepulcros necesitan flores.

Murió aquella mujer con la dulzura
de un lirio deshojándose en la albura
del manto de una virgen solitaria;
su pasión fue más honda que el misterio.
Vivió como una nota de salterio,
murió como una enferma pasionaria.

Espera, -me decía suplicante-
todavía el desengaño está distante...
no me dejes recuerdos ni congojas;
aún podemos amar con mucho fuego,
no te aparte de mí, yo te lo ruego;
espera la caída de las hojas...

Espera la llegada de las brumas,
cuando caigan las hojas y las plumas
en los arroyos de aguas entumidas.
Cuando no haya en el bosque enredaderas
y noviembre deshoje las postreras
rosas fragantes al amor nacidas.

Hoy no te vayas, alejarte fuera
no acabar de vivir la primavera
de nuestro amor, que se consume y arde;
Todavía no hay caléndulas marchitas
y para que me llores necesitas
esperar la llegada de la tarde.

Entonces, desplomado en tu cabeza
en mi pecho, que es nido de tristeza,
me dirás lo que en sueños me decías,
pondrás tus labios en mi rostro enjuto
y andarás con un listón de luto
mis manos cadavéricas y frías.

¡No te vayas por Dios! Hay muchos nidos
y rompen los claveles encendidos
con un beso sus vírgenes corolas;
todavía tiene el alma arrobamientos
y se pueden juntar dos pensamientos
como se pueden confundir dos olas.

Deja que nuestras almas soñadoras,
con el recuerdo de perdidas horas,
cierren y entibien sus alitas pálidas,
y que se rompa nuestro amor en besos,
cual se rompe en los árboles espesos,
en abril, un torrente de crisálidas.

¿No ves cómo el amor late y anida
en todas las arterias de la vida
que se me escapa ya?... Te quiero tanto,
que esta pasión que mi tristeza cubre,
me llevará como una flor de octubre
a dormir para siempre al camposanto.

Me da pena morir siendo tan joven,
porque me causa celo que me roben
este cariño que la muerte trunca
y me presagia el corazón enfermo
que si en la noche del sepulcro duermo,
no he de volver a contemplarte nunca.

¡Nunca...! ¡Jamás...! En mi postrer regazo
no escucharé ya del eco tu paso,
ni el eco de tu voz... ¡Secreto eterno!
Si dura mi pasión tras de la muerte
y ya no puedo cariñosa verte,
me voy a condenar en un infierno.

¡Ay, tanto amor para tan breve instante!
¿Por qué la vida, cuando más amante
es más fugaz? ¿Por qué nos brinda flores,
flores que se marchitan sin tardanza,
al reflejo del sol de la esperanza
que nunca deja de verter fulgores?

¿No te alejes de mí, que estoy enferma!
Espérame un instante... cuando duerma,
cuando ya no contemples mis congojas...
¡Perdona si con lágrimas te aflijo!...
-Y cerrando sus párpados, me dijo:
¡Espera la caída de las hojas...!

¡A mucho tiempo el corazón cobarde
la olvidó para siempre! Ya no arde
aquel amor de los lejanos días...
Pero ¡Ay! A veces al soñarla siento
que estremecen mi ser calenturiento
sus manos cadavéricas y frías...!

Fernando Celada

2008. Durante la 32º reunión del Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en la ciudad de Quebec, Canadá, es elegido por unanimidad el conjunto de la Villa Protectora de San Miguel el Grande y el Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco, Guanajuato, como Patrimonio de la Humanidad. San Miguel de Allende quedó inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial en la categoría de Bien Cultural, bajo del rubro de Ciudad Histórica. Con esta nominación,México cuenta ya con 10 ciudades históricas con la misma distinción, siendo el país con el mayor número de bienes culturales inscritos.


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